Dos universos de marca que normalmente no coexisten
Disney evoca infancia, emoción y nostalgia. Mario Hernandez es sofisticación, tradición y lujo artesanal. Fusionar estas dos identidades sin diluir ninguna requería un posicionamiento creativo preciso y una segmentación que encontrara la intersección exacta: personas que valoran ambos mundos.
Además, los requerimientos legales de Disney para el uso de su marca en publicidad digital son extremadamente estrictos — cada pieza creativa debía cumplir con las guías de uso de marca autorizadas.
El producto debía sentirse relevante, coleccionable y aspiracional — no un simple merchandising infantil.